Autor: Oficina de Estudios y Políticas Agrarias
Categorías: Agro en la prensa,Noticias institucionales
El programa, que ejecutan el Gobierno de Chile y el Sistema de Naciones Unidas en 19 municipios de Ñuble y La Araucanía, instaló más de 50 puntos de conectividad comunitaria y puso en marcha modelos de extensión digital, telemedicina y capacitación. Ahora recibió una ampliación de US$839.950 y doce meses adicionales de ejecución, hasta septiembre de 2028, para escalarlos a otras zonas del país.
El Ministerio de Agricultura, a través de Odepa, participó en la sesión del Comité Directivo del Programa Comunidades Conectadas, instancia que reunió al Ministro de Agricultura, Jaime Campos; a la Subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido; al Coordinador Residente a.i. del Sistema de Naciones Unidas en Chile, Christian Salazar, y a la Embajadora de la Unión Europea, Claudia Gintersdorfer, junto a representantes de Indap, Inia, el Ministerio de Salud y el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género (MMEG). El encuentro tuvo como objetivo revisar los avances del programa y entregar orientaciones estratégicas para su segundo ciclo de implementación.
“El propósito de esta instancia es conocer el estado de avance del programa y conversar sobre los desafíos que enfrentamos, tanto en el plano nacional como en el internacional. La conectividad hay que mirarla de forma amplia: mejora la calidad de vida del mundo rural, que representa el 25% de la población de Chile. Por eso nos interesa especialmente la gobernanza que se ha desarrollado en esta instancia”, afirmó el ministro de Agricultura, Jaime Campos.
“Chile ha hecho bien la tarea en infraestructura de telecomunicaciones: superamos los 10,8 millones de conexiones 5G y nueve de cada diez accesos a internet fijo son de fibra óptica. Pero el desafío ya no es solo conectar, sino lograr que las personas puedan usar esa conectividad de manera productiva y significativa. Eso representa Comunidades Conectadas, acceder a servicios productivos como telemedicina, monitoreo de cultivos y comercio electrónico para los pequeños agricultores. Desde Subtel estamos impulsando medidas para acelerar estos proyectos sin relajar nuestros estándares técnicos, buscando justamente que emprendedores de zonas rurales se puedan conectar con nuevas oportunidades”, sostuvo la subsecretaría de Telecomunicaciones, Romina Garrido.
“Comunidades Conectadas confirma que la conectividad rural no es un problema aislado, sino parte de la Política Nacional de Desarrollo Rural que Odepa coordina. Los modelos que hoy funcionan en Ñuble y La Araucanía nos dan evidencia concreta para el Plan Nacional de Desarrollo Rural 2027-2030, y ponemos a disposición los dieciséis planes regionales para llevar estos aprendizajes a todo el territorio. La agricultura familiar campesina e indígena es la gran beneficiada de este esfuerzo, porque es el segmento con menor acceso digital y donde la extensión y las soluciones AgTech tienen mayor impacto en la productividad”, señaló el director (s) de Odepa, Claudio Farías.
“Este proyecto es, en realidad, más que un proyecto: es un modelo que se puede escalar y replicar en otras municipalidades, regiones e incluso países. Para la Unión Europea es muy importante ver que, a través de esta conectividad rural, se puede cambiar la vida de las personas, no solo en el ámbito productivo, sino también en la salud, en la conexión entre las personas y en la educación. Tiene un potencial enorme, y estamos muy agradecidos con el Ministerio de Agricultura, con el Sistema de Naciones Unidas y con todos los actores que se unieron para lograr este impacto”, expresó la embajadora de la Unión Europea, Claudia Gintersdorfer.
“Este es un proyecto estratégico y muy práctico, porque ya ha apoyado a mucha gente en lugares que antes tenían pocas posibilidades de conectarse, y sabemos que esa capacidad de conectividad es esencial para el presente y el futuro de la sociedad chilena y del mundo. Es un proyecto reconocido, donde el trabajo interagencial ha sido fundamental. Una experiencia práctica como esta va a ayudar a Chile a avanzar rápidamente en el sector rural y a aprovechar las posibilidades de la inteligencia artificial y de otras nuevas herramientas de conocimiento que hoy se desarrollan con gran rapidez en el mundo. Ese es el valor de tener aquí un modelo práctico para fortalecer a las comunidades y a las personas”, indicó el Coordinador Residente a.i. del Sistema de Naciones Unidas en Chile, Christian Salazar.
El Comité Directivo es la principal instancia de gobernanza del programa: revisa el progreso, adopta decisiones estratégicas, supervisa la implementación y dirige la evaluación conjunta. Lo integran, junto a las agencias ejecutoras FAO, Cepal, la Unión Internacional de Telecomunicaciones, ONU Mujeres y OPS/OMS, representantes de Minagri (Odepa, Indap, Inia), la Subtel, el Minsal y el MMEG.
En la sesión se informó que el Joint SDG Fund aprobó una ampliación de US$839.950, con US$247.000 de cofinanciamiento de FAO, ONU Mujeres y Cepal, y doce meses adicionales de ejecución hasta septiembre de 2028. La ampliación incorpora un mecanismo de facilitación de inversión y financiamiento combinado, que aspira a movilizar hasta US$10 millones, y una plataforma regional de soluciones de inteligencia artificial para territorios rurales.
Comunidades Conectadas es una iniciativa del Sistema de Naciones Unidas y el Gobierno de Chile que se ejecuta en zonas rurales de Ñuble y La Araucanía, con financiamiento de US$3 millones del Joint SDG Fund. Minagri es la contraparte formal del Gobierno de Chile y copreside el Comité Directivo, con Odepa como entidad articuladora. El programa forma parte del Plan de Conectividad Digital Rural que la Política Nacional de Desarrollo Rural (PNDR) impulsa junto a la Subsecretaría de Telecomunicaciones, y busca probar modelos de inversión y de adopción que los instrumentos regulares aún no cubren.