Autor: Oficina de Estudios y Políticas Agrarias
Categorías: Agro en la prensa,Noticias institucionales
La agricultora y emprendedora chilota Gloria Benavente compartió su experiencia de agroturismo y de resguardo del patrimonio agrícola en el conversatorio “Patrimonio, territorio y desarrollo local”, instancia en la que se reflexionó sobre el aporte del patrimonio cultural al bienestar de los territorios, en el último año de implementación del Plan Nacional de Patrimonio Cultural (PNPC).
¿Qué papel cumple el patrimonio en el desarrollo de los territorios? Esta pregunta guio el conversatorio organizado por la Subsecretaría del Patrimonio Cultural, que reunió a cultoras, representantes institucionales y especialistas para dialogar sobre cómo los saberes, las prácticas y los espacios patrimoniales fortalecen la identidad local e impulsan un desarrollo sostenible.
Entre las experiencias presentadas destacó la de Gloria Benavente, agricultora y emprendedora familiar de la comuna de Chonchi, en el Archipiélago de Chiloé. Junto a su esposo, Egor Vargas, desarrolla Terra-Lluvia Chiloé, una propuesta de agroturismo que invita a los visitantes a conocer de cerca la vida rural del archipiélago y que ha sido reconocida con la marca de certificación SIPAM Chiloé. Este sello distingue a iniciativas vinculadas a los Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), designación que rescata y valora la agricultura tradicional chilota, su biodiversidad y los conocimientos que las familias campesinas han transmitido por generaciones. Acción que se reporta desde Odepa en el seguimiento de la implementación de la PNPC.
En su intervención, Gloria Benavente compartió su experiencia de vida y relató cómo heredó de su madre y de sus abuelas el compromiso de proteger las semillas y los saberes ancestrales. Hoy mantiene vivo ese legado trabajando con jóvenes rurales y compartiendo sus experiencias y aprendizajes con comunidades rurales de todo el país, desde Parinacota hasta Puerto Williams.
Su testimonio ilustró de manera concreta el sentido del encuentro: el patrimonio agrícola no solo se conserva, también se cultiva, se vive y se comparte. Cuando una familia abre su predio, sus cultivos y sus saberes a quienes llegan de fuera, pone en valor una forma de habitar el territorio y, al mismo tiempo, genera oportunidades económicas que permiten a las comunidades permanecer y proyectarse en sus lugares de origen.
Información adicional
El conversatorio se enmarcó en el último año de implementación del PNPC 2021-2026, instrumento que durante cinco años ha fortalecido la articulación intersectorial y promovido iniciativas para la protección, gestión y puesta en valor del patrimonio cultural del país. Su etapa final abre la oportunidad de revisar aprendizajes y proyectar los desafíos de una gestión patrimonial sostenible.
La reflexión se conectó además con el escenario internacional. La Conferencia Mundial de la UNESCO sobre Políticas Culturales y Desarrollo Sostenible, MONDIACULT 2025, reafirmó el papel de la cultura como un bien público y un componente esencial del desarrollo sostenible, una mirada que resuena con experiencias como la de Chonchi, donde cultura, agricultura y economía local se entrelazan.